sábado, 14 de noviembre de 2009

COMPROMISO EDUCATIVO

Aunque nuestro blog se dedica exclusivamente a la evaluación, hoy quisiera expresar algo que, como educadora, llevo en mi corazón hace mucho tiempo.

En los casi 16 años que tengo para trabajar para el MEP, he visto la entrega de muchos profesionales, pero también la apatía de otros tantos, que lamentablemente son, en algunas instituciones, mayoría; es por esto que quisiera hacer un llamado a todos los profesionales de la educación a que reflexionemos sobre lo que hacemos en las escuelas y colegios.

Cuando decidí ser docente, sabía que no tendría un excelente sueldo, y que las posibilidades para acceder a puestos superiores, si quería mantenerme dando clases, eran casi que nulas, pero eso no importó, porque quería tener la oportunidad, dentro de mis limitaciones humanas, de brindar a mis futuros estudiantes una educación que les permitiera defenderse en la vida y les brindara oportunidades para crecer como personas.

Con la anterior visión he ido trabajando, como todas las personas me he equivocado y he tenido aciertos, pero he tratado de entregarme al trabajo buscando, junto con otras personas idealistas como yo, que los estudiantes tengan las mejores oportunidades.

En los últimos años he estado en una lucha interna y dolorosa, al ver cómo muchos colegas se han dedicado a impartir lecciones y nada más, olvidándose de los sentimientos y otras necesidades de los estudiantes, he visto como las Instituciones para las cuales laboran, las escuelas y colegios se caen a pedazos, también he observado como los profesores y profesoras se niegan a brindar espacios de reflexión a sus alumnos, a concocer porqué actúan de una u otra manera, se niegan a actualizarse, justificando que ¿para qué hacerlo? si igual nadie les reconoce nada.

Es en esos momentos en que me pregunto ¿porqué somos maestros?, si ya sabíamos que no iba a haber reconocimientos ni consideraciones, que los reconocimientos los recibimos cuando años después vemos a un alumno o alumna que ha salido adelante, que nos saluda y nos recuerda con cariño, que nos expresa agradecimiento, ese es nuestro premio, el verdadero.

Si bien es cierto, es importante que mejoren las condiciones en que trabajamos, si todos cooperamos, podemos hacer que las condiciones de trabajo sean mejores, y en esto debe colaborar el MEP, analizando adecuadamente a las personas que van a funcionar como Directores dado que, en muchas ocasiones, se vuelven opresores de sus subalternos, creyendo que la Administración debe dirigirse como una dictadura y no como una democracia participativa.

Debemos acompañarnos, brindando cada uno y cada una nuestros conocimientos a los y las otras: autocapacitándonos, disminuyendo la carga de trabajo de las y los otros, no aumentándola, realizando trabajos conjuntos con encargados y encargadas de familia, con empresas que apoyen nuestras instituciones, también colaborando con Juntas de Educación y Patronatos escolares para levantar las escuelas, recordando cual era nuestro fin inicial al ingresar a este gremio.

Nuestros premios no los brindará el MEP, lo harán los estudiantes cuando salgan adelante y sean hombres y mujeres de bien.

Procuremos dejar el cansancio de lado, evitemos luchar contra corriente, busquemos estrategias que hagan nuestro trabajo más liviano, pero sin comprometer la calidad de lo que hacemos, tratemos de recordar que trabajamos con seres humanos que, en muchas ocasiones, dependen en gran parte del apoyo que les podamos brindar, una sonrisa, un espacio para escucharlos, a veces suele ser más importante que una lección que le brindemos.

A los docentes y las docentes que trabajan en este país y que se entregan por sus estudiantes los y las felicito y les insto a que no bajen la guardia, y a los que están cansados y no desean trabajar, les ruego que busquen motivación para seguir luchando, que vuelvan a sus inicios y recuerden la fuerza positiva con la que entraron, que traten de recordar a aquel o aquella estudiante que les "sacó las canas", pero gracias a su intervención salió adelante; los premios no nos los darán aquí en esta tierra, nos los guardan para el más allá.

No hay comentarios: