sábado, 31 de diciembre de 2016

CAMBIOS

A todos nuestros seguidores les informamos que a partir del 2017 estaremos realizando la actualización del blog.

Se realizarán amplios cambios en los contenidos con el fin de ampliar la información que se brinda en este.

También dejamos el hosting personalizado con el fin de fortalecer la seguridad del blog.

Gracias.

viernes, 6 de mayo de 2011

EDUCAR EN VALORES

Hoy estoy muy dolida, por varias razones, pero una de ellas es porque me di cuenta de la deshumanización en que vivimos.

Esta noche encontré un indigente tirado en la acera, y sabía que estaba mal de salud, porque estaba temblando, casi no se movía, primero habló bien y luego dijo incoherencias, se le dificultó el habla, no estaba alcoholizado, le hablé nuevamente, estaba temblando, me decía que creía que se moría, consideré necesario llamar al 112, ellos me remitieron a la Cruz Roja de Escazú, describí el caso sin decir que era indigente y luego me dijeron ¿es un indigente? les contesté: "es una persona", luego la excusa de siempre: no hay ambulancias.

 Logré que una amiga “con influencias” abogara y al final  apareció la ambulancia.

El socorrista atendió al adulto mayor y me dijo: vea señora es que ellos son así, debe estar alcoholizado, le dije que no, que no olía a alcohol, él sin creerme olió la botella que tenía a la par el abuelo… era agua.

Luego supimos que el abuelito se sintió mal y se cayó, se dio un golpe en la cabeza y tenía sangre, además no se sabía que había provocado el desvanecimiento, y si yo no me hubiera quedado ahí probablemente no lo hubieran atendido como corresponde y  llevado al hospital.

 Después de ahí me fui llorando y preguntándome  ¿desde cuándo un indigente deja de ser persona?, ¿en qué momento dejamos de ser personas?

¿Porqué debemos juzgar a la gente por cómo se viste, por lo que anda, por lo que siente, por lo que es?

Me pregunto si alguien, antes de que este abuelito viviera en la calle le dio algún apoyo, porque él afirmó que vivía en la calle porque le habían quitado su casita.

No sabemos la situación de esta persona, pero aún así ¿nos corresponde a nosotros juzgar a los demás? ¿O sólo Dios tiene esta potestad?

¿Debemos brindarle sólo atención a la persona “honrada, responsable y dedicada”, que tiene su casa, que trabaja y al resto que "se los lleve la trampa"?

Debemos pasar de lado, como lo hizo mucha gente que me pasó a la par, y verlo como si fuera un desperdicio, sin importar lo que le iba a pasar.

A ¿dónde estamos llegando?, y me pongo a pensar todas las veces que me dicen que estoy loca, que soy una tonta, pero quiero ser loca y tonta, porque en un mundo en donde la gente no se preocupa por la gente me es difícil existir.

La esperanza la obtuve cuando, de el montón de nos pasaron a la par, tres  se detuvieron para preguntar, y  uno se quedó al final conmigo e inclusive ayudó a subir al abuelo a la ambulancia.

Si no hubiera sido por esas tres personas pensaría que ya no tenemos remedio y también gracias a unas amigas que cuando las llamé se pusieron a alistar herramientas de apoyo para ayudarme.

Seguramente se preguntarán, ¿qué tiene que ver esto con la evaluación?, pues nada y todo, cuando evaluamos, también evaluamos formativamente, y cuando formamos lo hacemos también moralmente, una persona académicamente excelente  si no tiene valores, probablemente su aporte al crecimiento y desarrollo de una sociedad justa, equitativa y solidaria, sea nulo, en cambio una persona con valores definidos siempre va a promover el desarrollo de la sociedad.

Es por lo anterior que los y las insto, a que como docentes, formemos en valores, sería muy doloroso ver en un futuro una sociedad exclusivamente egoísta, materialista, donde el primero, segundo y tercero sea el “yo”, por encima del "nosotros" (de esto ya tenemos algunos ejemplos).

La carga es dura, pero podemos hacerlo, es difícil, sí lo es, pero no imposible, si logramos brindar ejemplos positivos, con nuestra propia vida y acciones, podremos lograr aprendizajes valiosos y que los y las estudiantes se apropien de los valores que le van a permitir crecer como seres humanos que viven en sociedad.